jueves, 11 de diciembre de 2008

~ JuaNa La DeL BiLleTe *


Hemos cometido un grave error. Uno imperdonable. Uno por el que mereceríamos la peor condena. La más dura.Hemos estado tan ocupados con nosotros mismos, librando nuestras batallas de rutina, que nos hemos olvidado de educar a nuestros hijos y nietos. Peor que eso, hemos entregado la formación de ellos, que son los que tomarán la posta y deberán superarnos con ventaja, a aquellos que han demostrado fehacientemente carecer de valores y principios. Hemos invitado a entrar a nuestra casa al mismísimo enemigo. Y ahora ya es demasiado tarde para lamentarse.Nuestros niños y nuestros jóvenes son las víctimas de nuestra desidia e indiferencia. Creímos que bastaría con ponerles límites y nos olvidamos de hablar con ellos, de razonar con ellos, de pensar con ellos. Los resultados están a la vista. ¿Cuántos adolescentes uruguayos sabrán que Rodó es algo más que el nombre de un parque de diversiones? Seguramente muy pocos.¿Cuántos sabrán quién es Delmira Agustini? ¿Y Eduardo Fabini? ¿Y Paco Espínola? ¿Cuántos uruguayos menores de treinta años leyeron alguna vez algo de Onetti? Pocos. Seguramente muy pocos. Pero muchos, sin embargo, podrían recitarnos de memoria las parejas eliminadas en el programa de Tinelli o el último embarazo no buscado anunciado por el programa de Rial.Esa es la generación que viene. Pero la culpa no es de ellos, sino nuestra. De los adultos que les decimos que el 25 de agosto no hay clase pero nos preocupa más saber con quién dejamos a los nenes ese día que explicarles a los más chicos qué se conmemora en esa fecha. De los gobernantes que corren indiscriminadamente las fiestas patrias, restando todo sentido histórico a los acontecimientos que nos identificaron como nación. Ya no hay epopeyas, sólo feriados. Y el primero que falla es el presidente, que supo irse a pescar en lugar de encabezar la celebración de un 18 de Julio, y que transformó el 19 de junio en El Día del Nunca Más .Nuestros hijos y nietos saben hoy el color de la ropa interior con que bailó una uruguaya en el programa de Tinelli y si ven a Abigail Pereira por la calle seguramente le pidan un autógrafo. No sabrán, y no les importará no saber, que en este país hubo una guerrilla que se levantó contra las instituciones democráticas y que esos señores, que pusieron bombas, secuestraron y mataron gente, y desataron una verdadera guerra en nuestras calles son los mismos que hoy les hablan como si fueran sus abuelos, les cuentan medias verdaderas y mentiras enteras, y se proclaman como los salvadores de la Patria.Ahora el canal estatal, que debería fomentar la cultura, ha cedido al pedido de un grupete de vivos y ha colocado los domingos, en horario central, un programa de un cómico argentino que es capaz de batir el récord de palabrotas por minuto. ¿No tiene el canal oficial, que financiamos todos con nuestros impuestos, mejor idea que aportar también él a la incultura? ¿Es que se ha perdido todo? ¿Es que es mejor reproducir una grosería argentina que volver a nuestros orígenes y, quizá, emitir humor nacional del bueno, recordando los gloriosos tiempos del mejor Telecataplum o Decalegrón?Estamos como anestesiados. La grosería campea y la pornografía ya es cosa de todos los días, y de las tres de la tarde. El Estado ya no mira para otro lado, sino que colabora.En Estados Unidos, un país del que muchos uruguayos se mofan, la serie más premiada es John Adams , un producto para televisión que recrea la vida del segundo presidente de los Estados Unidos, un hombre que sostenía que había que fomentar en los más jóvenes la ambición más sana. La de superarse cada día para ser mejores.Los nuestros votan, pero para que siga bailando Eunice o la Tota. Así estamos.


miércoles, 10 de diciembre de 2008

[ CordeRo ]

Plan Cóndor.

El torturador uruguayo busca salir de
prisión cuando la Justicia decida extradición Cordero pidió prisión domiciliariaSolicitó salir de la Brigada Militar Nº 2 de Santana
de Livramento para realizar exámenes médicos. El
reclamo se produce cuando hay expectativa por la
decisión del ministro Eros Grau del STF de Brasil,
quien puede definir su extradición. La votación está 5
a 2 y faltan tres votos.ROGER RODRIGUEZ
rogerrodriguez@adinet.com.uy
Coronel Cordero. Está requerido por tres jueces de
Argentina y un juez uruguayo. El torturador uruguayo
Manuel Cordero Piacentini, preso en Brasil desde
febrero de 2007, solicitó al Supremo Tribunal Federal,
máximo órgano de justicia brasileño, que se le conceda
la prisión domiciliaria y se le permita salir de su
actual prisión en la Brigada Militar Nº 2 de Santana
do Livramento, con el argumento de que debe tratar
problemas de salud y realizarse exámenes médicos.
La solicitud de la defensa del militar, que ingresó al
expediente el pasado 2 de diciembre, será decidida por
el magistrado Marco Aurelio de Melo, ministro relator
del expediente de extradición Nº 974, quien ya se
pronunció en contra de entregar al coronel uruguayo a
la justicia de Argentina o Uruguay, donde se le
requiere por crímenes de lesa humanidad durante las
dictaduras de los años setenta en el Cono Sur.
Desde su captura por Interpool en la propia localidad
fronteriza con la ciudad de Rivera, el torturador
uruguayo ha ensayado en reiteradas ocasiones el motivo
sanitario para obtener mejores condiciones para una
reclusión que ya ha pasado por la sede de la Policía
Federal y un hospital de Porto Alegre y la
penitenciaría estadual y la brigada de la Policía
Militar de Santana. Cordero fue requerido por tres
jueces federales de Argentina, quienes indagan los
casos de la coordinación represiva conocida como Plan
Cóndor, las violaciones a los derechos humanos en el
centro clandestino de torturas Automotores Orletti de
Buenos Aires donde decenas de uruguayos fueron
desaparecidos y la privación de identidad de varios
niños secuestrados que fueron entregados a familias de
policías y militares.

La decisión de ErosLas organizaciones internacionales de derechos humanos
y los juristas de Brasil aguardan expectantes una
doble decisión que au del Supremo Tribunal Federal
(STF), máximo órgano judicial brasileño, quien debe
opinar sobre un recurso contra la Ley de Amnistía de
1979 y respecto a la extradición del coronel uruguayo
Manuel Cordero, requerido por crímenes de lesa
humanidad.
Los dos pronunciamientos del ministro Grau aparecen
relacionados en la interna política de Brasil, donde
nunca se ha indagado sobre las violaciones a los
derechos humanos de la dictadura que gobernó entre
1964 y 1985.
El voto "positivo" de Grau en cualquiera de los dos
casos podría determinar una apertura de las
investigaciones judiciales sobre lo ocurrido en el
régimen militar que dejó un saldo de más de 300
desaparecidos.
Grau es el "relator" (encargado del estudio y
exposición al plenario del STF) de una causa iniciada
por la Orden de Abogados de Brasil (OAB), en la que se
cuestiona la interpretación de la autoimpuesta
Amnistía de 1979, que se ha aplicado como un "perdón"
a víctimas y victimarios de la dictadura que en 1964
derrocó al presidente Joao Goulart, quien en 1976
murió de un infarto que hoy se sospecha asesinato.
A la vez, el ministro Grau es quien, el pasado 30 de
octubre, pidió "vista" del expediente sobre el
torturador Manuel Cordero y pospuso, por segunda vez,
una decisión del Supremo Tribunal Federal, donde se
comenzaba a modificar, a favor de la extradición, la
relación de votos que en una primera sesión del 11 de
setiembre parecía rechazar los requerimientos de la
justicia de Argentina y Uruguay.

"La espuria facultad"La decisión de Eros Grau comenzó a generar expectativa
en los medios de comunicación de Brasil, que hasta el
momento había informado con muy bajo perfil los temas
relacionados con los crímenes de la dictadura. Días
atrás, el prestigioso Folha de São Paulo publicó una
columna de la catedrática de derechos internacional
Deisy Ventura, que bajo el título de "Terrorismo de
Estado" alerta la situación planteada.
"Cabrá entonces al STF decidir no solo sobre la
posibilidad de juzgar agentes públicos por los
crímenes contra la humanidad practicados durante la
dictadura militar brasilera, como también ejercer la
espuria facultad de impedir que países vecinos hagan
lo mismo en relación a sus acusados", sostiene
Ventura, quien destaca las más de 3.500 firmas que
desde 38 países apoyan la campaña internacional por la
extradición de Cordero.
La votación está 5 a 2 y faltan tres votos. Gros
decide si suma su voto a los de Ricardo Lewandowski,
Cezar Peluso, Joaquim Barbosa, Carlos Ayres Britto y
Cármen Lúcia, que ya se pronunciaron por la
extradición de Cordero, o se unirá a la negativa de
Marco Aurelio de Mello y Carlos Menezes Direito.
Los ministros Celso de Mello y Ellen Gracie aún no
votaron. Si hay empate decide el presidente del STF,
Gilmar Mendes.

pObreZa y MiSeria en UruGuaY..~

Combinación.

El IDH combina indicadores en materia de
educación, salud y acceso a los recursosDesarrollo humano: fundamental mejorar el acceso a los
recursosEl Indice de Desarrollo Humano (IDH) referido a
Uruguay expresa indicadorescualitativamente muy
diferentes: por el lado de la salud y la educación,
puede decirse que los niveles son todavía aceptables,
pero no sucede lo mismo en referencia al acceso a los
recursos.
Informe. Se advierte que Uruguay ha perdido posiciones
y "el crecimiento de su desarrollo humano
prácticamente se ha estancado". Para medir los logros
de una sociedad se estableció el IDH que busca
cuantificar y combinar los logros promedios que
alcanza un país para alcanzar una vida larga y
saludable (salud), adquirir conocimientos útiles
(educación) y contar con los recursos para disfrutar
de un nivel de vida decoroso (acceso a recursos).
Así se informa en el más reciente trabajo hecho en la
materia en nuestro país ­"Política, políticas y
desarrollo humano"­ que será presentado por el
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) este jueves en el edificio Libertad.
Para la presentación de este trabajo está anunciada la
presencia del vicepresidente de la República, Rodolfo
Nin Novoa, del director de la Oficina de Planeamiento
y Presupuesto, Enrique Rubio, del rector de la
Universidad de la República, Rodrigo Arocena, de la
coordinadora general del informe, Constanza Moreira, y
el representante residente del PNUD en Montevideo,
Pablo Mendeville.
El trabajo está fechado en 2008, y continúa la serie
iniciada en 1999 ("Desarrollo humano en Uruguay") y
seguida en 2001 ("Inserción internacional, empleo y
desarrollo humano") y en 2005 ("Uruguay hacia una
estrategia de desarrollo basada en el conocimiento").
Pese a ser considerado todavía como un país de alto
IDH, Uruguay enfrenta problemas como el deterioro de
sus niveles de bienestar y creciente insatisfacción de
las expectativas.
Los datos permiten comprobar las diferencias que
expresa cada una de las tres dimensiones medidas, y si
bien en materia de educación y salud "los indicadores
resultan elevados en relación a su nivel de producto
por habitante (...), desde la primera medición en 1990
hasta hoy, Uruguay ha perdido posiciones y el
crecimiento de su desarrollo humano prácticamente se
ha estancado".
El trabajo explica que "los logros más destacados en
Uruguay se registran en la esfera de la educación,
mientras que las mayores dificultades se concentran en
el acceso a recursos, representado mediante a PIB per
cápita".
En materia educativa, surgen "resultados dispares"
pese a fortalezas como la educación de adultos, y el
aumento de la asistencia a la educación inicial,
aunque en la enseñanza media sigue siendo central el
problema de la retención de estudiantes, y donde
tampoco se disminuyeron las brechas por quintiles.
En materia de salud el informe da cuenta de la
coexistencia del sistema público con el mutual,
constata que en los últimos 15 la cobertura cayó del
6% a menos del 3%, pero recoge los impactos de la
crisis de 2002, que generó un fuerte aumento de la
demanda de servicios públicos y "reforzó las brechas
en la calidad de atención de los dos subsistemas".
En materia de acceso a recursos, "la pauta de
crecimiento no ha estado orientada a mejorar la
situación de los más pobres, en términos de acortar la
brecha de desigualdad entre los sectores de ingresos",
dice el estudio, que destaca que "los ingresos de los
más pobres han estado sujetos a las fluctuaciones de
los ciclos de crecimiento".
Plantea que "la mejora en el acceso a recursos es
indispensable para que Uruguay mejore su ubicación en
el ranking global" y dice estudiar "el abanico de
políticas" definidas por el gobierno, entre las que se
cuentan "viejos dispositivos del Estado de bienestar
batllista" y otros nuevos, "propios de las políticas y
los planes asistenciales para las poblaciones de
menores recursos".
Revela entonces que el patrón de crecimiento
implementado desde la segunda mitad de los '80 condujo
a la concentración del ingreso y resultó insuficiente
para combatir la pobreza. Y eso fue así por el tipo de
desarrollo que adoptó el sector servicios, creando
empleos de baja productividad; el crecimiento del
sector agropecuario que "benefició a los capitalistas,
pero no goteó hacia abajo" y "la reestructuración del
sector industrial que permanece en niveles de
producción inferiores al de 1987".
En consecuencia el trabajo destaca que "la masa de
ingresos laborales pasó del 54% del PIB en 1991 al 44%
en 2006, mientras que el excedente de exportación pasó
de 36,8% a 43,3% en el mismo periodo", lo que revela
"una concentración del capital, producida por la
naturaleza de las actividades económicas".
Miércoles, 10 de diciembre, 2008 -
ACTUAR SOBRE DISTRIBUCION DE RECURSOS
Las diferencias en la concentración del ingreso se
notan cuando se evalúa el PIB de cada departamento, y
más todavía, en diferentes zonas de un mismo
departamento. Así por ejemplo se observa un "proceso
de creciente segregación residencial" en Montevideo.
A modo de ejemplo, si se compara Punta Carretas con
Casavalle se observa que la mortalidad infantil es la
mitad, el ingreso por persona es siete veces mayor y
la tasa bruta de matriculación es casi el doble.
Por eso el trabajo sostiene la necesidad de políticas
que actúen sobre el tipo de desarrollo productivo que
tiene el país y también "sobre la distribución de los
recursos entre los individuos", para minimizar "el
impacto de las desigualdades".
Propone la adopción de políticas "de inserción
internacional y hacia el capital extranjero"
orientadas "a modificar las tendencias negativas en la
trayectoria de crecimiento del país en las últimas
décadas" y subraya: "una política de comercio exterior
óptima debería buscar una inserción internacional lo
más diversificada y amplia posible".

[ Marcha contra el hambre ]




Se nos mueren, acabaditos de nacer, más de 25 niños antes del nacimiento de las palabras. Testimonios diarios del hambre, su terrible efecto devastador. Su indignidad. Estos niños o niñas que mueren cada día -como tributos de sangre- no forman parte de ninguna agenda. Los cuerpos de los pequeños siempre son un poema, no obstante, para los que sobreviven la desnutrición los deja mutilados. Miradas perdidas. Vejeces prematuras. Afectos vacíos, mundos inimaginables. El Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, junto a CTA y otras organizaciones, marchamos el 12 de diciembre a las 14 horas desde Parque Rivadavia hasta Plaza de Mayo (17 horas) para decir que el Hambre es un Crimen. Porque siendo evitable, no se la evita. Niños, niñas y educadores son la increpante presencia de la ternura en las calles. Una denuncia que suma pibes de pelos chuzos y la ardiente hermosura de hombres y mujeres. Sí, un pueblo que despierta: Ni un Pibe Menos es el grito.
Alberto MorlachettiCoordinador Nacional
Para más información:
E-mail:
chicosdelpueblo@pelotadetrapo.org.ar
Agencia de Noticias de Niñez y Juventud Pelota de Trapo: www.pelotadetrapo.org.ar
Teléfonos: (011) 4209-5109 / 4218-4502 / 4208-4341
(011) 15-5327-4170 / 15-3161-1754 / 15-5326-5838

EntrEvisTa a EduaRdO GaleAnO


“También soy la suma de mis metidas de pata”


Dos escritores, viejos amigos y ambos uruguayos, hablando de literatura, política, historia y ea eterna cuestión, cóm y hasta dónde se puede cambiar el mundo.Por Jorge Majfud
I Pasado
Una visión humanista considera la historia como un producto humano, producto de la libertad de sus individuos y de los diversos grupos que la han realizado e interpretado. Una visión antihumanista afirma que, por el contrario, esos individuos y esos grupos son el resultado de la historia misma y su libertad es una ilusión. Si me permití una limitación artificial dentro de este posible espectro, ¿dónde se situaría?
- Por lo que tengo caminado y escuchado, me da la impresión de que nosotros hacemos la historia que nos hace. Cuando la historia que hacemos nos sale más bien chueca, o es usurpada por los pocos que entre nosotros mandan, decimos que ella, la historia, tiene la culpa.
- En esta visión no hay lugar para el determinismo materialista o para algún tipo de fatalismo religioso...
- Los fatalismos son cómodos, te permiten dormir a pata suelta, el destino está escrito en los astros, la historia camina sola, no te amargues, hay que aceptar o aceptar. Los fatalismos mienten, porque si la vida no es una aventura de la libertad, que alguien venga y me explique si vale la pena vivir. Pero ojo: también mienten los iluminados, los elegidos que se atribuyen el poder de cambiar la realidad tocándola con su varita mágica: y si la realidad no me obedece, no me merece.
- Si el tiempo de las revoluciones modernas, es decir, de las revoluciones abruptas y violentas ha pasado, ¿es la progresión o la resistencia la mejor alternativa en nuestro tiempo?
-Andá a saber cuántos mundos hay dentro del mundo, y cuántos tiempos dentro del tiempo. La historia camina con nuestras piernas, pero a veces anda a paso muy lento, y a veces parece quieta. De todos modos, cuando los cambios vienen de abajo, desde lo hondo, a la corta o a la larga ellos encuentran su camino, al ritmo que quieren o pueden. Desde abajo, digo, desde el pie, como cantó Zitarrosa. Lo único que se hace desde arriba son los pozos.
-En tu último libro, Espejos, realizás un esfuerzo al mismo tiempo creativo y arqueológico sobre un vasto espacio geográfico y temporal. ¿Qué períodos de la historia crees que se llevarían el premio mayor a la crueldad y la injusticia?
-Hay demasidos favoritos en ese campeonato.
-Bueno, más puntual, ¿podrías resumir la crueldad en una imagen, en una situación que te ha tocado vivir?
Me ocurrió hace años, en un camión que atravesaba la selva del Alto Paraná. Salvo yo, era toda gente de ese mapa. Nadie hablaba. Ibamos muy apretados, en la caja del camión, a los tumbos. A mi lado, una mujer muy pobre, con un bebé en brazos. El bebé ardía de fiebre, se quejaba. Ella sólo dijo que precisaba un médico, que en alguna parte tenía que haber un médico. Y por fin llegamos a alguna parte, no sé cuántas horas habían pasado, hacía mucho que el bebé no se quejaba. Ayudé a que aquella mujer bajara del camión. Cuando recogí el bebé, vi que estaba muerto. El asesino que había cometido esa crueldad era todo un sistema de poder, que no iba preso ni viajaba en camiones destartalados.
-Con memorias como ésa deberíamos terminar aquí. Pero el mundo sigue girando. ¿Crees que el pasado precolombino ha sobrevivido tantos años de colonización y modernización, tanto como para definir una forma latinoamericana de ser, de sentir y hasta de pensar?
-Desde hace siglos, los dioses acuden, quién sabe cómo, desde el pasado americano y desde la selva africana y desde todas partes. Muchos de esos dioses viajan con otros nombres y usan pasaportes falsos, porque sus religiones se llaman supersticiones y ellos siguen condenados a la clandestinidad.
II Presente
-¿Estamos presenciando el fin del capitalismo, de un paradigma basado en el consumismo y el éxito financiero, o simplemente se trata de una crisis más de la que saldrá fortalecido el mismo sistema, la misma cultura hegemónica?
-Con frecuencia recibo convites para asistir al entierro del capitalismo. Bien sabemos, sin embargo, que vivirá más de siete vidas este sistema que privatiza sus ganancias pero tiene la amabilidad de socializar sus pérdidas, y por si fuera poco nos convence de que eso es filantropía. En gran medida, el capitalismo se nutre del desprestigio de sus alternativas. La palabra socialismo, por ejemplo, ha sido vaciada de significado, por la burocracia que la usó en nombre del pueblo y por la socialdemocracia que en su nombre modernizó el look del capitalismo. Sabemos que este sistema capitalista se las está arreglando bastante bien para sobrevivir a las catástrofes que desata. No sabemos, en cambio, cuántas vidas podrá vivir su víctima principal, el planeta que habitamos, exprimido hasta la última gota. ¿A dónde nos mudaremos cuando el planeta quede sin agua, sin tierra, sin aire? La empresa Lunar International ya está vendiendo lotes en la luna. A fines del 2008, el multimillonario ruso Roman Abramovich le regaló un terrenito a la novia.
-Quizá presume de ser el primer hombre que le regala un pedazo de la luna a una mujer, lo que viene a ser una especie de capitalismo romántico. ¿Crees que si China, por ejemplo, tuviese una economía hegemónica pronto se convertiría en un nuevo imperio, avasallante y colonialista como cualquier otro imperio?
- Si yo fuera profeta profesional, me moriría de hambre. No acierto ni en el fútbol, que de eso sí que algo sé. Todo lo que te puedo decir es lo que puedo ver: China está poniendo en práctica una exitosa combinación de dictadura política, al viejo estilo comunista, con una economía que funciona al servicio del mercado mundial capitalista. China puede proporcionar, así, baratísima mano de obra a empresas norteamericanas como Wal Mart, que prohíbe los sindicatos.
-A propósito, en el último “viernes negro”, el día del año en que en Estados Unidos las grandes cadenas de supermercados venden al costo, una avalancha de compradores no pudo esperar a que abrieran las puertas de uno de estos Wal Mart y se llevó por delante a un empleado. El hombre murió aplastado... A pesar de todo este absurdo, ¿podemos pensar que la humanidad se encuentra en un mayor estado de derechos individuales y de conciencia colectiva? ¿Qué es lo mejor de nuestro tiempo?
-En el siglo XX, la justicia fue sacrificada en nombre de la libertad, y la libertad fue sacrificada en nombre de la justicia. Ya nuestro tiempo es el siglo XXI, y lo mejor que tiene es el desafío que contiene: nos invita a luchar para ayudar al reencuentro de la justicia y la libertad. Ellas quieren vivir bien pegaditas, espalda contra espalda.
-–¿Podemos comparar la aparición de Internet con la revolución que produjo la imprenta en el siglo XV?
-No tengo ni idea, pero valga la ocasión para recordar que la imprenta no nació en el siglo XV. Los chinos la habían inventado dos siglos antes. En realidad, eran chinas las tres invenciones que hicieron posible el Renacimiento europeo: la imprenta, la brújula y la pólvora. No sé si ahora habrá mejorado la educación, pero antes aprendíamos una historia universal reducida a la historia de Europa. De Medio Oriente, nada o casi nada. Ni una palabra sobre China, nada sobre la India. Y del Africa, sólo sabíamos lo que nos enseñaba el profesor Tarzán, que nunca estuvo allí. Y del pasado americano, del mundo precolombino, alguna cosita folklórica, unas cuantas plumas de colores... y chau.
-–¿Cuál es el mayor peligro del progreso tecnológico en la comunicación?
-En la comunicación y en todo lo demás. Las máquinas no son ningunas santas, pero no tienen la culpa de lo que nosotros hacemos con ellas. El mayor peligro está en que la computadora nos programe, como el automóvil nos maneja. Con asombrosa facilidad, nos convertimos en instrumentos de nuestros instrumentos.
-Como escritor y como lector, ¿qué tipo de lecturas te ocupan mayor tiempo hoy?
-Yo leo de todo, empezando por las paredes que acompañan mis pasos por las calles de las ciudades.
-–¿Son la crueldad y la in-justicia las mayores provocadoras de la literatura de Eduardo Galeano?
-No. Si así fuera, ya me hubiera enfermado de irremediable tristeza. Por suerte soy preguntón, curioso de nacimiento, y ando siempre buscando la tercera orilla del río, ese misterioso lugar donde se juntan el horror y el humor.
-–¿Por qué crees que será recordado nuestro tiempo en los siglos por venir?
-–¿Será recordado? ¿Habrá siglos por venir? Dios te oiga, y si Dios está sordo, que te oiga el Diablo.
III Futuro
-–¿El mundo se dirigirá a un mayor equilibrio de sus fracciones geográficas, sociales y culturales o, por el contrario, estamos condenados a repetir las mismas formas de lo que hoy consideramos violencia física y moral?
-–Condenados... no estamos. El destino es un desafío, aunque a primera vista parezca una maldición.
-¿Una mejora de nuestro presente radica mayormente en la profundización de los valores humanistas de la tradición europea o en una revalorización de un origen perdido en los pueblos “periféricos”?
-La tradición europea no alcanza. Los americanos somos hijos de muchas madres. Europa sí, pero hay también otras madres. Y no sólo los americanos. Los humanitos todos, el mundo entero es mucho más que lo que cree ser. Pero el arcoiris terrestre no brillará, en todo su lucerío, mientras siga mutilado por el racismo, el machismo, el militarismo, el elitismo y todos esos ismos que nos niegan la plenitud de nuestra diversidad. Y dicho sea de paso, no viene mal aclarar que los valores humanistas de la tradición europea se desarrollaron mientras Europa exterminaba indios en América y vendía carne humana en Africa. John Locke, el filósofo de la libertad, era accionista de una empresa negrera.
-Sí, algo así como las democracias imperiales, desde la antigua Atenas hasta Estados Unidos. ¿Pero quiere decir eso que la historia se repite siempre?
-Ella no quiere repetirse, eso no le gusta ni un poquito, pero muy frecuentemente nosotros la obligamos. Por ponerte un ejemplo muy actual, hay partidos que llegan al gobierno prometiendo un programa de izquierda, y terminan repitiendo lo que la derecha hacía. ¿Por qué no dejan que la derecha lo siga haciendo, ya que tiene experiencia? Se aburre la historia, y se desprestigia la democracia, cuando se nos invita a elegir entre lo mismo y lo mismo.
-–¿Qué rol cumplen hoy en la sociedad los intelectuales “no orgánicos”? ¿Siguen siendo, al menos en una minoría, una fuerza crítica y provocadora?
-Yo creo que escribir no es una pasión inútil. Pero esa generalización, “los intelectuales”, orgánicos o no orgánicos, no se parece mucho al mundo real. Hay de todo en la viña del Señor. En mi caso, te puedo decir que trabajo con palabras, que soy un inútil total y eso es lo único que me sale más o menos bien, y que me consta, por experiencia propia y ajena, que el acto de la lectura es una secreta, y a veces fecunda, ceremonia de comunión. Quien lee algo que de veras vale la pena, no lee impunemente. Leer un libro de esos que respiran cuando te los ponés al oído no te deja intocado: te cambia, aunque sea un poquitito, te incorpora algo, algo que no sabías o no imaginabas, y te invita a buscar, a preguntar. Y más, todavía: a veces hasta te puede ayudar a descubrir el verdadero significado de las palabras traicionadas por el diccionario de nuestro tiempo. ¿Qué más puede querer una conciencia crítica?
-Pero los escritores contemporáneos tienden a evitar esa palabra, “intelectuales”. ¿Por qué?
-Te contesto por mí, no en nombre de “los escritores”, que también son una generalización dudosa. Yo escribo queriendo decir y decirme en un lenguaje sentipensante, certera palabra que me enseñaron los pescadores de la costa colombiana del mar Caribe. Y por eso, justo por eso, no me gusta nada que me llamen intelectual. Siento que así me convierten en una cabeza sin cuerpo, situación por demás incómoda, y que me están divorciando la razón de la emoción. Se supone que intelectual es el capaz de entender, pero yo prefiero al capaz de comprender. Culto no es quien acumula más conocimientos, porque entonces no habrá nadie más culto que una computadora. Culto es quien sabe escuchar, escuchar a los demás y escuchar las mil y una voces de la naturaleza de la que formamos parte. Para decir, escucho. Escribo en un viaje de ida y vuelta, recojo palabras que devuelvo, dichas a mi modo y manera, al mundo de donde vienen.
-A propósito, ¿cuál es tu técnica narrativa, tus hábitos y conductas de escritura?
-No tengo horarios. No me obligo. En Santiago de Cuba, un viejo tamborero, que tocaba como los dioses, me lo enseñó: “Yo toco –me dijo– cuando me pica la mano”. Y yo le hago caso. Si no me pica, no escribo. Nunca he firmado un contrato que me ponga plazos para entregar un libro. En la literatura, como en el fútbol, cuando el placer se convierte en deber, pasa a ser algo bastante parecido al trabajo esclavo. Los libros me escriben, crecen dentro de mí, y cada noche me duermo dándoles las gracias, porque me permiten creer que el autor soy yo. Y dicho esto te aclaro que escribo muchas veces cada página, que tacho, suprimo, reescribo, rompo, vuelvo a empezar, y todo eso es parte de la alta alegría de sentir que lo que digo se parece, y a veces se parece mucho, a lo que mis páginas quieren decir.
-Tus libros, después de las dictaduras militares de Uruguay y Argentina, después del exilio, cambian de estilo. O quizá profundizan una característica: tu mirada sigue siendo la del rebelde inconformista, pero tu voz se vuelve más lírica. Si mal no recuerdo, fue Jean-Paul Sartre el que dijo que la técnica de un escritor remite a su concepción del mundo. ¿Cómo definirías tu estilo? ¿Refleja tu percepción del mundo o, quizá, tus aspiraciones sobre él o el estilo es algo accidental, una forma de hacer las cosas que proviene de una historia de la estética, de una influencia de la adolescencia?
-Mi estilo es el resultado de muchos años de escribir y borrar. Juan Rulfo me lo decía, mostrándome un lápiz de aquellos que ahora ya casi ni se ven: “Yo escribo con el grafo de adelante, pero más escribo con la parte de atrás, donde está la goma”. Eso hago, o intento hacer. Intento decir cada vez más con menos.
-Un elemento común de la literatura del compromiso, de las utopías revolucionarias hasta los setenta, de los años previos a las dictaduras en América del Sur, parece ser la alegría. Como ejemplo ilustrativo podríamos hacer una exposición de fotografías de los rostros adustos de los Pinochet, por un lado, y de los rostros sonrientes de los Che Guevara por el otro. ¿Existe una conexión entre la “estética de la tristeza” de la literatura del siglo XX y las fuerzas conservadoras de la sociedad? ¿En qué medida es subversiva la alegría, el epicureísmo del que hablaba Américo Vespucio refiriéndose a cierta imagen de los nativos americanos?
-Vuelvo a la costa colombiana y te cuento que allá el peor insulto es “amargao”. Nada más grave te pueden decir. Y no les falta razón, porque al fin y al cabo, no hay nada en el mundo que no merezca ser reído. Si la literatura de denuncia no es, al mismo tiempo, una literatura de la celebración, se aleja de la vida viva y duerme a sus lectores. Se supone que sus lectores deben arder de indignación, pero ellos se caen de sueño. Con frecuencia ocurre que la literatura que dice dirigirse al pueblo sólo se dirige a los convencidos. Sin riesgo ninguno, se parece más a la masturbación que al acto del amor, aunque según me han dicho el acto del amor es mejor, porque se conoce gente. La contradicción mueve la historia, y la literatura que de veras estimula la energía de cambio nos ayuda a adivinar los soles secretos que cada noche esconde, esa humana hazaña de reír contra toda evidencia. La herencia hebreo-cristiana, que tanto elogia el dolor, no ayuda mucho. Si no recuerdo mal, en toda la Biblia no suena ni una risa. El mundo es un valle de lágrimas, los que más sufren son los elegidos que suben al Cielo.
-–¿Cómo imaginás el mundo dentro de cincuenta años?
-Con la edad que tengo, me imagino que dentro de cincuenta años ya no estaré. Como ves, tengo una imaginación prodigiosa.
-Alguna vez Onetti dijo que él escribía para sí mismo. ¿Galeano escribiría si tuviese la poca fortuna de ser el único sobreviviente de una catástrofe mundial?
-–¿El único sobreviviente? ¡Uy! Me moriría de aburrimiento. Quizás escribiría igual, porque tengo el vicio, pero escribir para nadie es peor que bailar con la hermana. Onetti se enojó conmigo cuando una noche cometí una juvenil insolencia. El me dijo eso, que él escribía para él, y yo le propuse llevarle al Correo esas cartas para Juan Carlos Onetti, calle Gonzalo Ramírez, Montevideo, etc., etc. El se cabreó. Se cabreó porque mentía, y bien lo sabía. Quien publica lo que escribe, escribe para los demás.
-–¿Qué harías diferente si tuvieses la experiencia y la oportunidad de hacerlo de nuevo? ¿De qué se arrepiente Eduardo Galeano hoy?
-No me arrepiento de nada. Yo también soy la suma de todas mis metidas de pata.


~ Delincuencia? De que estas hablando?

Criminalización de la Lucha Social

Chomsky tiene un libro titulado Piratas y Emperadores. En él expone detalladamente una enorme lista de manipulaciones discursivas que cuidadosamente ha llevado a cabo el Imperio por antonomasia (el gringo), para hacer parecer bueno y necesario lo que él hace y perverso y criminal lo que hacen los demás (que no están con él), aunque se trate de exactamente lo mismo, como un bombardeo, un ataque o una acción militar. Si el ejército de Israel (incondicional aliado suyo) realiza un ataque masivo a una población civil y mata a 80 inocentes desarmados, es una medida preventiva necesaria para mantener la paz en la zona; si unos palestinos lanzan granadas a una base militar y ni siquiera hay pérdidas humanas o las que hay son militares y no civiles, se trata de un ataque terrorista perpetrado por maniáticos religiosos alejados de la realidad democrática que defienden los pueblos democráticos como el de Estados Unidos e Israel.
La protesta social es criminal para quien ve afectados sus intereses inmediatos, para los grupos que controlan las armas y los medios de comunicación; a través de estos últimos inoculan en la pasiva ciudadanía la idea de que las acciones de los gobiernos son positivas, plurales, democráticas y siempre buscan el bien común. Quien no esté de acuerdo automáticamente es un inconforme (término que en el diccionario de los que detentan el poder quiere decir sedicioso, revoltoso, necio, enfermo mental, delincuente con fines maléficos, extraños, partidistas (por supuesto, del otro partido) o de grupo –entendiendo por grupos gente sin valor social-económico); en fin, para los medios establecidos voceros del Estado, se trata de un terrorista.
Es terrorista, según este manejo amañado de las palabras, porque ha tomado las armas para llamar la atención por la fuerza y con actos violentos sobre intereses que la gente común y corriente no acaba de entender. De acuerdo con esta visión, lo importante es que ETA hace estallar un coche bomba; nada importa por qué lo hace, por qué surgió ETA, por qué ha tenido que tomar esas medidas en contra de un gobierno, etc. Una bomba casera en un cajero automático es el centro de la noticia, el motivo de alarma nacional y de descalificaciones, pero no lo que causó que se tuviera que llegar a esos extremos ni lo que ha incumplido el gobierno para obtener ese tipo de respuestas de gente desesperada, olvidada. Las causas son muy complicadas de entender (dice el sistema), desnudan la forma en que los malos gobiernos traicionan al pueblo y además no venden, son muy aburridas para un entretenido noticiero televisivo y un público tristemente habituado al morbo instantáneo.
La manifestación de inconformidades sociales, en diferentes expresiones, está directamente relacionada con la falta de atención de reiteradas demandas, muchas de ellas ancestrales y elementales, como tierra, trabajo, condiciones mínimas de vida digna, libertad de ser, pensar y actuar, justicia, etc. Un grupo de gente organizada que se ve orillada y obligada a tomar las armas y a usarlas, no surge de la nada ni la mueven motivos sacados de la imaginación de un líder místico. Lo hace como resultado de una constante degradación del sistema de gobierno ciego y sordo. El hambre, la injusticia y la humillación están detrás de la lucha social.
En México los legisladores están a punto de re plantear una iniciativa que busca endurecer las medidas en contra (sic) del llamado crimen organizado y de lo que la actual administración denomina “terrorismo”. En el texto, aprobado en 2007, se considera terrorista “a quien utilice sustancias tóxicas, armas químicas, biológicas o similares, explosivos, armas de fuego, incendios o inundaciones (sic), o cualquier otro medio violento para producir alarma, terror o temor entre la población, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad para que tome una determinación” (Jornada, Alistan reformas a diversas leyes para combatir violencia del hampa organizada, 17 de septiembre de 2008 ). Bajo esta lógica, una centella o una lata de aerosol utilizados en una marcha o mitin, encajan en la categoría de “explosivo” y “sustancia tóxica” de esta ley, lo que automáticamente nos convierte en “terroristas” –según sus leyes y sus conceptos. Supuestamente, legisladores del PRD se han mostrado consternados por esta redacción y han pactado con sus símiles del PRI afinarla, de manera que la protesta social no caiga directa y plenamente en la categoría del terror.
Mientras ello sucede, se sigue hostigando a maestros disidentes, a campesinos organizados, a appistas que tratan de reestructurar la lucha, a zapatistas y a prácticamente todo tipo de fuerza no alineada con el gobierno y la clase empresarial. Pero a quienes no se hostiga y al contrario, se alienta, es a un espontáneo y fugaz grupo de inocentes puestos en la pantalla de la tele (fuera de la cual nada existe) vestidos de blanco y con velita desfilando bajo el abrigo de la cobertura en directo, se los hace pasar por “la sociedad civil”, “la ciudadanía”, “la opinión pública”…en fin, “la gente”, según los intereses de los medios, que dan todo su respaldo a una sociedad inconforme inventada, maquillada y difundida reiteradamente en horario estelar como si fuera la voz del “México que quiere vivir en paz”. Una paz de cartulina que quiere meter debajo del tapete la lucha y organización social tachándolas de delincuencia –a veces hasta organizada.



¿LOS ROBOS, ASALTOS, SECUESTROS, PERTENECEN A LA LUCHA DE CLASES?
Pedro Echeverría V.

1. La lucha de clases no fue inventada por Marx, existe desde que hace milenios las sociedades se dividieron en clases sociales, es decir, desde que una clase explotadora minoritaria, poseedora de los medios de producción y otra clase social mayoritaria, explotada y oprimida, se confrontan. Sólo desaparecerá la lucha de clases (ahora sí explicada por Marx) cuando se acaben las diferencias que crean el trabajo asalariado y el capital explotador. Son esas enormes diferencias entre las clases las culpables de los robos, asaltos, secuestros, asesinatos e injusticias. Así que los seres humanos si queremos vivir en paz, con justicia y sin violencias primero tenemos que luchar contra las causas que destruyen las relaciones de igualdad y la buena vida en la sociedad. Como alguien diría: no es un problema de policías, ladrones o de leyes férreas, sino de cambiar (radicalmente, desde la raíz) las estructuras sociales de desigualdad que las están haciendo posible.
2. Los millonarios mexicanos, los que controlan los grandes negocios, la alta política y los medios de información, están desesperados; reclaman cada segundo al gobierno porque no se dedica a acabar con la inseguridad, el secuestro y los robos. Además exigen que el congreso establezca la pena de muerte para aniquilar lo que llaman la “delincuencia organizada”. Lo que no dicen esos cínicos ricos que saquean al país, es que los únicos culpables de la llamada “delincuencia” son ellos, que son los grandes empresarios y el gobierno quienes han llevado a México a las peores condiciones de desempleo y miseria, así como a una gran desorganización en la que los negociantes empresarios y políticos siempre salen ganando. La llamada “delincuencia organizada”, que ha penetrado hasta las esferas más altas del gobierno y de las organizaciones empresariales, es más de lo mismo: gran acumulación de riquezas para las mismas personas. Duermen juntos y hacen el amor.
3. Si bien a un campesino, a un obrero, a un profesor, a una ama de casa, los han asaltado por la gente más miserable, desempleada o pobre con necesidades de comida, los más propagados asaltos, secuestros y asesinatos se han centrado contra la gente que presume muchos ingresos y propiedades, así como contra los muy famosos multimillonarios que aparecen en los consejos de administración, en las listas de propietarios de bancos, grandes comercios e industrias y en la plana mayor de la política. Si esos secuestros no han sido en mayor número es porque los poderosos usan decenas o centenares de guardaespaldas para su familia, andan en vehículos blindados y viven en residencias resguardadas por miembros del ejército disfrazados de policías privados. Y nadie podrá frenar la llamada delincuencia (tal como la han establecido en las leyes) mientras persista la polarización de clases, es decir, el desempleo y la miseria, por un lado, y la gigantesca acumulación de riquezas, por otro.
4. A mí, en 50 años de recorrer las calles de la ciudad de México, nunca me han asaltado; le decía a una amiga que (aterrorizada por los medios de información) comentaba que ella nunca viajaría al DF por miedo a ser asaltada. Mi hija entonces intervino: “Pero papá, cómo te van asaltar si con ese cabello, esa barba, esa gorra y tu forma de vestir, creen todos que tú eres el asaltante”. ¿Por qué a un indígena, a un campesino, a un marginal que duerme en la calle le pueden robar sus huaraches o su cobertor?, porque como decía el viejo poeta y sabio: “siempre habrá uno más pobre que yo que recoja las hierbas que otro pobre arrojó”; pero no tengo duda que los asaltos y secuestros sólo se registran en sociedades injustas y desigualitarias. Marx, al parecer, llegó a calificar de “lumpen proletario” a los deshechos humanos de la sociedad capitalista, aunque luego Marcusse parece haberlos reivindicado como sujetos revolucionarios marginados en la sociedad capitalista en descomposición.
5, Por lo menos desde principios de los años sesenta, cuando irrumpía en el mundo una revolución cultural, se comenzó a reflexionar, escribir y discutir sobre la importancia social y revolucionaria de “los marginales” en las sociedades capitalistas: la mujer, los estudiantes, los homosexuales, los vagos, etcétera, de todos aquellos sectores que no han ingresado y, por características propias, han rechazado el capitalismo. Desde entonces según pensadores como Gorz, los intelectuales de Frankfurt y otras más, crecía rápidamente el sector terciario (los servicios) y la clase obrera o el “proletariado de cuello blanco” empezaba a declinar en número y en combatividad por estarse integrando o por ser absorbido por el modo de vida de la burguesía. Aunque la clase obrera sigue siendo un motor importante para la revolución social, las clases marginadas (más cercanas al pensamiento anarquista) están irrumpiendo en revueltas contra los valores del sistema capitalista.
6. La política, la economía, la discriminación e injusticia social en México son tan funestas como la norteamericana o la guatemalteca; en los tres países vecinos los robos, los asaltos, los asesinatos y los despojos bancarios están a la orden del día. Lo que sucede es que los medios de información, que por obligación tergiversan todo para beneficio de intereses propios, resaltan lo que les conviene y silencian lo que no. Así como Televisa, TV Azteca y Radio Fórmula se dedican todo el día a calumniar a los trabajadores y a la gente pobre, así como a silenciar la delincuencia que se da en los altos niveles, lo mismo sucede en Guatemala y los EEUU. Los medios de información, en poder de empresarios, sobre todo en EEUU, Venezuela, Bolivia, Colombia, Ecuador y México, son partícipes de servicios internacionales de prensa (SIP) que ponen a la orden de organizaciones capitalistas que dicen combatir la delincuencia cuando en realidad buscan acabar con la lucha social.
7. En México, así como en otros países dictatoriales, se busca aprobar leyes más severas contra la llamada delincuencia, pero paralelamente se quiere imponer leyes que acaben con las luchas de los trabajadores que protestan en las fábricas, en los campos y las calles. El ejército en México ha crecido enormemente en número de miembros y en aparatos especializados de inteligencia. Los EEUU con su “Escuela de las Américas”, durante casi 40 años de funcionar en Panamá y hoy en Columbus (Georgia), cuenta con más de 60 años encargándose de preparar y entrenar a decenas de miles de soldados y jefes militares para confrontar guerrillas y movimientos de oposición. La famosa “Iniciativa Mérida” firmada por los presidentes Calderón y Bush, no es otra cosa que el Plan México que imita al Plan Colombia; busca acabar con las luchas sociales que ahora se manifiestan como guerrillas o batallas radicalizadas en las ciudades. El Plan Colombia fue disfrazado de lucha contra el narcotráfico para luego cambiarlo contra las luchas de oposición política.
8. Luchemos contra la inseguridad, pero en primer lugar contra las causas que la provocan que no son otras que el desempleo, la miseria, la desigualdad y la desorganización social; pero tampoco debe olvidarse que al interior de la misma burguesía monopolizadora, entre los mismos empresarios y gobernantes, hay luchas a muerte entre grupos y mafias que respaldan a cada uno los de competidores. ¿Han oído hablar de las mafias italianas, sicilianas, japonesas, neoyorkinas y yanquis respaldadas por poderosos grupos de empresarios transnacionales y narcotraficantes? Pues México ya va a medio camino y por ello se pretende acabar con las protestas y las luchas de los trabajadores. Por eso decimos: frenemos el avance de ese nuevo fascismo que se manifiesta teniendo al ejército en las calles y elevando el presupuesto para los cuerpos de seguridad. Pero que esas exigencias se conviertan en grandes batallas de clase, en luchas contra la miseria y la explotación.

~ Ocupar Contra El Abuso ~


Soberanía alimentaria, solidaridad de clase y acción sindical en Bella Unión
En el norte uruguayo, a 600 kilómetros de distancia de la capital, los trabajadores de la empresa de congelados de hortalizas Greenfrozen han ocupado las instalaciones de la planta frente al despido intempestivo del 80 por ciento de la plantilla, entre ella los dirigentes sindicales.

Mientras transcurría en la ciudad de Bella Unión el 1er. Encuentro Internacional sobre Soberanía Alimentaria, Soberanía Energética, Ordenamiento Territorial, Proyecto Sucro-Alcoholero y Afincamiento, convocado por los sindicatos de cortadores de caña (UTAA) y del ingenio Alur SA (SOCA), la noticia llegó como un balde de agua fría. La empresa Greenfrozen, alegando dificultades de colocación de sus productos, había despedido a una vasta parte de su plantilla industrial, incluyendo a la totalidad de la dirigencia sindical.
El Sindicato de Obreros de Greenfrozen (SOG), actuó sin demora: se tomó la planta motivando la inmediata solidaridad de una treintena de organizaciones presentes en el Encuentro internacional.
Sintomáticamente, el SOG recibió el apoyo de algunos pequeños y medianos productores hortícolas que remiten sus producciones a Greenfrozen, desde hace dos años administrada por un grupo argentino el cual aspiraría a obtener créditos blandos desde el Estado uruguayo.
Radio Mundo Real estuvo presente en el momento en que se dio lectura a una declaración de apoyo de las organizaciones presentes en Bella Unión ante la medida adoptada, minutos antes de concretarse la toma, por parte de la integrante del SOG Ivonne Morales. Asimismo, el productor Héctor Díaz remitente a la planta, explicó los motivos de su presencia en la medida de fuerza.
Al comenzar esta semana los dirigentes viajaron a la capital para comenzar el proceso de negociación ante el Ministerio de Trabajo, en tanto que en la planta, ubicada a unos 5 kilómetros del casco urbano de la ciudad de Bella Unión, se iniciaba la organización para una forma de lucha que los trabajadores saben puede ser larga.